Pero guarda otras maravillas. Entre sus esculturas, La fuente de la
doncella (1931), del catalán José Llimona, se destaca por su
simplicidad y delicadeza. Como la figura está desnuda, en 1971,
durante la dictadura de Lanusse, la consideraron "obscena" y
trataron de "esconderla" entre la vegetación de la Plaza San Martín.
Los vecinos de Caballito lograron "repatriarla" en 2009.
En Rivadavia 4800. Todos los días. Entrada gratis.
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Judith Savloff

















